2020. UN AÑO DE APRENDIZAJES Y DESCUBRIMIENTOS

Cerramos otro año en Minka. Pero, como ya sabemos, no cualquier año. El 2020 nos puso a prueba, tanto como sociedad, como a nivel personal e institucional. Un año que parecieron muchos años en uno. Adverso en muchas cosas, pero que nos encontró otra vez presentes, de cara al barrio y a las necesidades que surgieron.

El 2020, dentro de todas sus cosas, nos hizo descubrir nuevas capacidades y sacar fuerzas desde donde creíamos que no teníamos. Y así, gracias al apoyo y acompañamiento de muchxs de ustedes, sin demasiadas certezas, nos lanzamos a cocinar de lunes a lunes, sin parar, comida para 200 personas por día. Y descubrimos que esta era una necesidad fuerte en el barrio, y que la gente nos agradecía cada plato de comida recibido. Y así, fueron más de 10 mil porciones entregadas. A veces, haciendo malabares, adaptando el menú porque no había ingredientes, o ampliando la cantidad sobre la marcha porque la fila de gente “llegaba hasta la puerta del consultorio” y nadie debía irse con las manos vacías. Y nostrxs, que no sabíamos cocinar para tanta gente, aprendimos. Aprendimos, por ejemplo, que el pastel de papas es muy complicado de hacer en cantidad (ja!). Pero el contexto nos demandaba acción y reacción. Y no quisimos estar de brazos cruzados. Y así, nos organizamos: armamos planillas, equipos de trabajo, calculamos stocks, pensamos menús. Y cuando parecía que los ingredientes se acababan, “que teníamos para una semana más” aparecían siempre esas manos amigas, comprometidas y oportunas, que con sus aportes nos daban otro empujoncito para seguir con esa tarea clave en tiempos en que los ingresos de las familias habían disminuido o, muchas veces, desaparecido. En el mes de mayo, cuando creíamos que “esto de la pandemia se acaba”, nos dimos cuenta que en realidad era sólo el comienzo. Y las ollas, los mecheros, cucharones y cuchillas volvieron al ruedo por varios meses más.

Además de aprendizajes y descubrimientos, el 2020 dejó muchas “imágenes” en Minka. En medio de tantas pálidas, quedaron muchas postales en nuestros corazones: las fotos que las familias enviaban alegres, saboreando y agradeciendo los platos que habían recibido; las sonrisas de voluntarias y voluntarios, con el cariño y dedicación puesto en cada actividad realizada; la alegría de niños y niñas luego de haber recibido sus regalos por el Día del Niñx. Y podrían ser una lista larguísima…

Pero entre todas estas cosas, la principal certeza que nos dejó este 2020, es que la salida es entre todxs. Que, trabajando codo a codo, la carga es menos pesada. Que colectivamente, somos más fuertes y podemos hacer frente a lo que se nos presente. Y que no estamos solxs. Que estamos y nos tenemos a cada uno y cada una. Y así, la vida se hace un poco menos pesada.

Por todo esto, agradecemos a quienes nos han acompañado este año de tan diversas maneras. Y enviamos un cálido abrazo con la esperanza de que el 2021 sea un poco mejor que este 2020, pero con la certeza de que nos encontrará más fuertes y mejor preparadxs, pero, especialmente, con los pies y las manos en marcha.

¡Feliz 2021 para todxs!






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